TANO MARTELLI
Siempre me pasa lo mismo. No le tengo fe a un show, lo veo, me encanta, luego me olvido y al final me vuelve a pasar lo mismo.
Prejuicios tontos, si es que alguna vez prejuzgar no fuera tonto.
Shakira tocaba como artista central del Personal Pop Festival, en Puerto Madero (Buenos Aires), adentro de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors.
No te voy a mentir: no me entusiasmaba demasiado.
Antes que eso había miles de cosas para ver, tocar, oler y escuchar: artistas plásticos dibujando en vivo, bailarines, concursos con premios, trivias y dos escenarios gigantes.
Todo eso, junto con la presencia del Rompehielos "Almirante Irizar" (lo estaban reparando ahí cerquita), conformaban una mega postal imperdible.
Más allá estaba el VIP, ese lugar en donde nos ocultamos aquellos que, por una u otra razón, no pagamos la entrada. Encima había computadoras con banda ancha, comida, bebidas y una atención esmerada de la gente que organizó la cosa. Nunca había probado la cerveza con limón.
Mientras iba de una carpa a la otra peinando el pasto con mis empeines, me proponía silbar una melodía de la colombiana para ver si me agarraban ganas de verla. No había caso. Encima la gente seguía entrando como si fuera un partido de la selección contra Brasil y con el "Diego" de titular.
Empecé a sospechar.
Pero ver a un bahiense tocando la percusión en el escenario mayor, mientras Vicentico cantaba Tiburón , fue una sorpresa. ¡Cómo tocó el "Tano" Martelli"! Show, breve, intenso y con una onda de locos.
La gente le pidió otra a Fernández Capello, Martelli y compañía. Pero los festivales son así. Antes de empezar ya no hay tiempo.
El "Tano" bajo al campo cual mortal entre los mortales. No se quería perder el show siguiente: Ziggy Marley ¿Lo tenés? El hijo de Bob que canta Tomorrow People. Estuvo buenísimo.
Las luces ganaron protagonismo. Llegó la noche y apareció Shakira. Con mi mejor cara de "me quedo a ver que pasa aunque preferiría estar tomando algo en Plaza Serrano", me quedé. Y me di cuenta lo equivocado que estaba.
Entre Shakira, el baterista y el guitarrista (director musical) hicieron un show descomunal, rockerísimo por momentos, sutilmente pop, electrónico, reggaetonero, algo flamenco, árabe y hasta folklórico por otros. El resto también hizo lo suyo, claro, pero lo de estos fue descomunal.
Pasaron sus clásicos como Loca, ciega, sordomuda, el hermoso Inevitable, el ida y vuelta de La Tortura, el tremendamente tecno Loba, hasta los que hicieron explotar a las más de 40.000 personas: Loca y Waka Waka.
Más de cinco cambios de vestuario y un set acústico haciendo un cover de Metallica con ¡bom-bo le-güe-ro y cha-rango! también sumaron.
No es casualidad que un artista ande por el mundo haciendo shows y que a todos les venda su píldora. Tanto Shakira, como Arjona, Chayanne, Luis Miguel, Ismael Serrano y tantos otros que son discutidos por miles, tienen un talento que nadie puede negar.
Yo los discutí a todos. Pero los vi en vivo y me arrepentí. Nada es casualidad. Hay que cortar con los prejuicios.
Como con Los Viejos Ladrones.
Terminó de tocar con Vicentico y bajó al campo decidido a ver a Ziggy Marley. El Tano Martelli es bahiense, músico y le va muy bien. Estábamos muy cerca, como si los de estos pagos nos imantáramos.
Me contó que entre su actividad con Vicentico, Dancing Mood (metieron en enero y febrero un promedio de 1.500 personas en el Teatro Konex) y La Descarga, no se puede quejar. Es un dignísimo embajador de la cultura local.
Ahora está saliendo a tocar y de gira con el ex líder de Los Cadillacs, que sacó un nuevo disco solista.
"Arrancó como una banda de rock, sin percusión, pero por suerte al segundo o tercer show les hizo falta los parches y me llamó", contó el Tano.
--Gabriel siempre te tiene en cuenta.
-- Sí, la verdad que tiene muy buena onda conmigo.
--Vos sos un tipo con más onda latina y ahora Vicentico está haciendo un plan medio rockero.
-- Es cierto, cambió el formato de banda. Antes tenía secciones: tres caños (trompeta, trombón y saxo) y dos percusionistas. Ahora puso dos guitarristas eléctricos adelante y se armó el rock. Claro que mantiene la "percu" también porque sigue tocando Tiburón, Los Caminos de la Vida, Algo contigo o Se despierta la ciudad.
--Y en vivo parece que no se duerme: metió muchos temas nuevos sabiendo que puede hacer bailar a todo el mundo con un par de clásicos de Los Cadillacs.
-- Sí hace eso la rompe, pero está con su carrera y me parece perfecto. Ya tiene su nombre y hace lo que le parece. Me encanta su seguridad.
--¿Cómo te sentís vos tocando esos temas?
-- Me siento como que volví a tocar con Los Viejos Ladrones, con el Búho Briglia tocando rock (risas).
--¿Te gusta tocar en festivales de este tipo?
-- Es muy motivador ¿Viste el escenario que había? Además, tocar como telonero de Ziggy Marley y Shakira la verdad que motiva a cualquiera.
--¿Ziggy es reggae con mayúsculas?
-- Me re gustó. A mi me va esa onda, el reggae posta. Ver una banda como esta, con el hijo de Bob Marley, es tremendo, me encantó como sonaba, el audio estaba buenísimo.
--Cuando el batero le pegaba al aro del redoblante el sonido hacía como un efecto de reververancia.
-- Sí, tremendo, sonaba muy bien. Sacaban la viola y los teclados, dejaban la base y le ponían una rever exagerada, pero armaba un clima tremendo. No llegué a ver qué borde tenía el tambor, pero me daba la impresión de que era de madera. Hay "redos" preparados para eso.
FUENTE: http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/7/03/2011/b37112.html Franco Pignol/"La Nueva Provincia"

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